SALVACIÓN

¿Necesito salvación?

Necesito salvación
¡Si estas vacío, Jesucristo puede suplir lo que te falta!
Shadow
Slider

Ninguno que se esté ahogando va a rechazar un salvavidas. Sin embargo, muchos hoy se están ahogando espiritualmente mientras el salvavidas divino flota vacío a su alcance.

El Señor Jesucristo dijo que había venido “a buscar y a salvar lo que se había perdido”, Lucas 19.10. Pero, ¿quién está perdido? Dios contesta: “Todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”. Todos estamos espiritualmente perdidos. Si usted no está de acuerdo, la Biblia dice que “si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros”. Eso significa que no importa cuán bueno usted se crea, ni cuán sano sea su estilo de vida, ni cuánto haya ayudado a otros, usted es un pecador que necesita ser salvo.

Admitir que uno no ha alcanzado la norma de Dios es vital para ser salvo. Un nadador fuerte que disfruta una zambullida se burlaría si le lanzaran un salvavidas. Pero si de repente se le contrajera un músculo, con gusto lo tomaría. Si usted no acepta la evaluación de Dios de su necesidad espiritual, está ignorando su salvavidas divino.

¿Salvo de qué?

El plan de rescate de Dios puede salvarlo de una eternidad en el lago de fuego (Apocalipsis 20.15). ¿Por qué Dios lo enviaría allí? Porque es absolutamente santo y no puede permitir su pecado en el cielo (Juan 8.21; Apocalipsis 21.27).

Dios proveyó a su Hijo Jesucristo como el único Salvador. Aunque era perfecto,

“Cristo murió por nuestros pecados”, 1 Corintios 15.3.

 

La Biblia lo deja claro:

“En ningún otro hay salvación”, Hechos 4.12.

Jesucristo pagó los pecados en la cruz para que los pecadores puedan ser salvados del eterno castigo que merecen.

Hoy Dios ofrece la salvación –el salvavidas divino– a todos los que acepten su necesidad y confíen en Cristo.

¿Es usted salvo?

¿Se ha aferrado al salvavidas de Dios?

¿Ha confiado en Cristo para su eterna salvación?

“¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?” Hebreos 2.3.

 Descargar PDF

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *